Friday, June 27, 2014

Camino a la felicidad

Tranquilo



 La conformidad es un descanso enfermizo del alma. Buscamos la felicidad en simples acciones de supervivencia mecánica como comprar comida, ropa, construir una casa, tener una familia. La felicidad es aceptada como breves momentos intermitentes y no como norma aunque siguen repitiéndose ecos que dicen lo contrario, la frustración entonces se convierte en cotidiana y en mecanismo de defensa junto a la televisión y la vida de otros que no es tal ni para ellos mismos. 

 No aceptar la mortalidad ni el trabajo nos aleja de nuestra esencia y nos hace más infelices, no aceptar las arrugas es síntoma inconfundible de una enfermedad metastásica, signo claro de una inmadurez nociva. Somos mortales y comemos para vivir y no lo contrario. Somos sensibles y tenemos música como tenemos también guerras y deportes, escultores y asesinos. 

 La capacidad de aceptar la vida como es y disfrutar cada segundo, teniendo como premisa el no hacer a otros lo que no te gustaría que te hicieran a ti, es una decisión que sólo tú puedes tomar. Desde plantar una flor, bañarte en el mar, montar bicicleta hasta tomar una copa de vino con amigos, escalar una montaña, estudiar algo nuevo, aprender un idioma o levantarte todos los días temprano para ir a trabajar, son cosas positivas o negativas según como quieras mirarlas. 

 No te conformes con nada que no sea lo mejor, lo máximo de tí mismo y aprende a aceptar las cosas que no se pueden cambiar para que puedas disfrutar mejor de la vida. 

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